DAKIPAKASA
Desde un nido de cigüeñas, símbolo de la ciudad, Dakipakasa se erige en defensores de Extremadura y lo extremeño, con su imaginaria representación de nuestra comunidad y el retraso al que se ha visto condenada durante años. Primer pasodoble para denunciar el estado de nuestros ríos. Segundo pasodoble a los comparseros, que utilizan el Carnaval como terapia de salud mental. En los cuplés, que inician con punteos de “La uva”, nos hablan de los excesos de Navidades. El segundo para los clubes deportivos de la ciudad, su hijo ha marcado casi el rosco de Pasapalabra. A destacar la aportación a la guitarra y voces de Carmen Cintas, ex de La Castafiore.