Hoy es el día de las escenografías grandes. De zombies a punto de saltar la valla…del cementerio. Buena presentación, y qué voces. Primer pasodoble para ellos, para emocionarse recordando su primer premio del año pasado. Dos frases: el Carnaval no da para vivir pero a mí me da la vida. Aunque estoy muerto, estoy más vivo que nunca. El segundo para Toni Martín, la regidora del López de Ayala, su amiga entre bambalinas. Toni, siente el aplauso de tu teatro. Cuplés, con los pitos de Thriller. El primero para las interioridades de los grupos, con los que hacen coñas. Popurrí, con la vuelta de Juanpe a primera fila, tras una rotación. Meten un tema superfresco, tanto como de hace dos murgas: le cantan a la sardina de los Water. La solvencia técnica de esta murga a la hora de cantar queda de manifiesto en una estrofa, la del almuerzo. Véanla y sorprendanse de la velocidad a la que cantan y se les entiende perfectamente. Mucho ensayo. En la despedida, se van delante del escenario, fuera de la concha acústica. Y sigue escuchándoseles a la perfección. Y otra frase: cantando se olvidan todas las penas de la vida…Espectaculares.
Crónica de la actuación de Marwán Chilliqui


