El esperpento, la exageración de la figura del médico de cabecera que no tiene más que siete minutos por paciente. En el primer pasodoble, el recuerdo y el homenaje a su madre, que no es otra que Extremadura. Segundo, para criticar lo que cantan otros murgueros, a los que llaman complacientes con el poder. De los cuplés destacamos el dedicado a los drones, con chiste grueso final para el Ayuntamiento. Retranca con Al Maridi (el bocadillo es la cosa más importante de las cosas menos importantes). Vaya concurso: el otro día fueron los comentaristas de los medios (que no tienen ni idea), Marwán (fachas menos el del bombo), la cuarteta de Al Maridi, las murgas acríticas…No dejan títere con cabeza.
Crónica de la actuación de Los Camballotas


